Cirugía bariátrica: ¿Qué papel juegan las hormonas gastrointestinales?

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Autores:

Josep Vidal, Ana de Hollanda y Amanda Jiménez

Servicio de Endocrinología y Nutrición. Hospital Clínic de Barcelona.
 

Resumen

La cirugía bariátrica en personas con obesidad grave se asocia a una pérdida de peso significativa y sostenida en el tiempo que no parece atribuible únicamente a la restricción y mala-absorción calórica que le es propia. Diversos autores han postulado que las distintas hormonas secretadas por el tracto intestinal en respuesta a la comida pudieran facilitar cambios en el control del balance energético y regulación metabólica que justificarían los beneficios de la cirugía a largo plazo. Los datos de múltiples estudios de asociación refrendan esta hipótesis. Las técnicas quirúrgicas más efectivas en la pérdida de peso y mejoría de la homeostasis de la glucosa se asocian a mayor cambio en hormonas como el péptido similar al glucagon-1 (Glucagon Like Peptide-1) y el péptido tirosina-tirosina (PYY). Sin embargo, estudios en que de un modo u otro se bloquea el efecto de estas hormonas peptídicas ponen en entredicho tales observaciones. A día de hoy, conocemos los cambios en hormonas gastrointestinales tras la cirugía bariátrica pero no exactamente cuales son sus implicaciones. Mientras este estudio continua, el valor de la cirugía bariátrica debe evaluarse más por sus resultados clínicos que por su mecanismo de acción. La esperanza futura es que el conocimiento del mecanismo de acción nos permita delinear estrategias terapéuticas efectivas y no invasiva para personas con obesidad grave. 

Abstract

Bariatric surgery in people with severe obesity is associated to significant and sustained weight loss that seems to be exclusively attributable to caloric restriction and malabsorption. Several authors have postulated that different hormones secreted at the intestinal tract in response to food might facilitate changes in the energetic balance control and metabolic regulation, justifying the long-term benefits of the surgery. The data from many association studies endorse this hypothesis. The most effective techniques for losing weight and improving the glucose homeostasis are associated to greater hormonal changes, such as Glucagon like Peptide-1 and the tyrosine-tyrosine peptide (PYY). However, the studies in which the effects of these hormones are blocked in one way or the other challenge these observations. To date, we know the changes in gastrointestinal hormones after bariatric surgery, but we do not precisely know what the implications are. While these studies proceed, the value of bariatric surgery should be assessed based on its clinical outcomes rather than by its mechanism of action. The future hope will be that the knowledge of its mechanism of action will allow us defining effective and non-invasive therapeutic strategies for people with severe obesity.