Efecto de los polifenoles de los alimentos sobre el riesgo vascular

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Autores:

Juan Duarte1, Pilar Galindo1, Francisco Pérez-Vizcaíno2

1Departamento de Farmacología. Facultad de Farmacia. Universidad de Granada.
2 Departamento de Farmacología. Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid.
 

Resumen

Los polifenoles son compuestos de origen natural que se encuentran ampliamente distribuidos en la naturaleza. Los flavonoides son la principal clase de polifenoles y están presentes en cantidades considerables en frutas y verduras. Además de sus efectos antioxidantes, hay un impresionante número de enzimas cuya actividad es modulada (en su mayoría inhibida) por ellos. Potencialmente pueden interactuar con muchas dianas moleculares conocidas, involucradas en la fisiopatología de la enfermedad isquémica cardiaca y en el accidente cerebrovascular, actuando por múltiples mecanismos, que operan tanto en la prevención a largo plazo como en la fase aguda de eventos cardiovasculares. Hay evidencias sólidas de que, in vitro, los flavonoides ejercen: 1) efectos vasodilatadores dependientes e independientes del endotelio, 2) efecto protector sobre el óxido nítrico y la función endotelial bajo condiciones de estrés oxidativo, 3) efectos antiagregantes plaquetarios, 4) inhibición de la oxidación de LDL, 5) reducción de las moléculas de adhesión y otros marcadores inflamatorios y 6) prevención en el daño neuronal oxidativo e inflamatorio. En modelos animales, la quercetina, principal flavonoide dietético, produce indiscutibles efectos antihipertensivos y antiaterogénicos, previene la disfunción endotelial y protege el miocardio del daño isquémico. En humanos la quercetina origina un efecto antihipertensivo, mientras que no hay datos disponibles sobre la función endotelial y la aterosclerosis. Algunas evidencias también indican efectos diferenciales en función de los antecedentes genéticos de los pacientes. El metaanálisis de estudios epidemiológicos demuestra una asociación inversa entre el consumo de flavonoles (junto con flavonas) y la enfermedad coronaria y los accidentes cerebrovasculares. Por lo tanto, aunque todavía no hay pruebas sólidas, importantes evidencias sugieren que los flavonoides pueden prevenir las formas más comunes de enfermedad cardiovascular, contribuyendo a los efectos protectores asociados al consumo de frutas y verduras. 

Abstract

Polyphenols are naturally occurring compounds widely found in Nature. Flavonoids are the main class of polyphenols and they are present in considerable amounts in fruits and vegetables. Together with their antioxidant effects, a high number of enzymes are modulated by these compounds (most of them are inhibited by them). They may potentially interact with many known mo - lecular targets involved in the pathophysiology of coronary heart disease and cerebrovascular events, acting by multiple mechanisms implicated in both long-term prevention and the acute phase of cardiovascular events. There is robust evidence showing that, in vitro, flavonoids may have: 1) endothelium-dependent and independent vasodilating effects; 2) a protective effect on nitric oxide and endothelial function under oxidative stress conditions; 3) anti-platelet aggregation effects; 4) inhibition effects on LDL-oxidation; 5) an effect on the reduction of adhesion molecules and other inflammation markers; and 6) a preventive effect on oxidative and inflammatory neural damage. In animal models, quercetin, the main dietary flavonoid, has unquestionable anti-hypertensive and anti-neurogenic effects, prevents endothelial dysfunction, and protects the myocardium from ischemic damage. In humans, quercetin has an anti-hypertensive effect, whereas there are no available data on the endothelial function and atherosclerosis. Some evidence also shows differential effects depending on the genetic background of the patients. A meta-analysis of the epidemiological studies shows a negative correlation between flavonoids (and flavones) intake and coronary heart disease and cerebrovascular accidents. Thus, although there is still no solid evidence, important works suggest that flavonoids may prevent the most common forms of cardiovascular disease by contributing to the protective effects associated to the intake of fruits and vegetables.